Fundas nórdicas niños: Una revolución a la hora de dormir bien abrigados

La temperatura es una de las preocupaciones más comunes de todo padre. En el mundo de hoy, cuando parece estar todo resuelto, las personas continúan tomando medidas para adaptarse al clima de cada estación del año, en este sentido, las fundas nórdicas niños son la solución para enviar a la cama a nuestros pequeños con garantía de que tendrán un ambiente agradable.

En una noche fría las sabanas no cubren lo suficiente y en una calurosa no todas las cobijas son cómodas. Los edredones nórdicos ofrecen una solución ideal al tener una abertura en la cual se coloca el material que proporciona calor. Este hecho las hace adaptables a los cambios climáticos.

Fundas nordicas niñosComodidad insuperable

Acolchadas, abrigadoras y suaves, así es este versátil textil. Los chicos suelen jugar dentro de ellas moldeándola para que parezca una tienda de campaña o una cueva. Una vez cubiertos, los pequeños colocan una linterna, hablan y se leen cuentos e historias entretenidas de risa o de “terror”.

Así que si a tu hijo, nieto o sobrino le gusta hacer pijamas, este tipo de cobertor es perfecto para comenzar una divertida aventura nocturna. Algunos modelos traen una tela superficial con propiedades protectoras, ideal para evitar las manchas de comida y pintura.

El diseño cuenta

Además de su practicidad, estos edredones vienen en colores y estilos únicos. Existen textiles hechos exclusivamente para los infantes con dibujos referentes a sus cómics favoritos, superhéroes, princesas y hasta personajes de juegos de video.

Y lo mejor de todo es que la misma se extiende por toda la cama de forma sencilla. A los chicos se les dificulta tender las sabanas, pero el material grueso permite que hasta los más pequeños aprendan a arreglar su propio dormitorio.

¿De qué está hecha?

Por lo general, “El nórdico” está compuesto internamente de plumas o fibras. Las fundas son hechas y recubiertas en un 100% de algodón, o cuando mucho por una mezcla entre dicho componente y poliéster.

Dormir bajo un buen abrigo es fundamental para la salud de nuestros niños. Así evitamos la gripe, el asma y reducimos las picadas de mosquitos. Pero si logras darles comodidad y diversión, los consentidos del hogar siempre lo agradecerán.