Las pruebas de paternidad durante el embarazo

prueba de paternidad en el embarazo

Los embarazos no planeados, pueden llegar a surgir en situaciones o momentos de tensión en los que las circunstancias hagan dudar a una pareja sobre la paternidad del niño, aun antes de su nacimiento, por lo que aclararlo tan pronto como sea posible, será necesario para poder evitar reclamos y protestas en el futuro. Afortunadamente, en la actualidad es posible realizar una prueba de paternidad durante el embarazo, ya sea para poder hacer el reclamo correspondiente en el momento oportuno, o bien para que la persona que crea que se le está atribuyendo una responsabilidad que no le corresponde pueda contar con pruebas para demostrar si eso es o no verdad.

El poder tener oportunamente la certeza de que un hijo es el propio, es necesario para evitar problemas futuros a causa de litigios originados por la sospecha de que pueda o no ser el padre de un niño, especialmente si el embarazo se produjo cuando la pareja pasaba por un momento difícil o bien era una pareja que llevaba poco tiempo de conocerse. Por ello, al despejar cualquier duda con respecto a la relación biológica de un padre con su hijo, ayudará a reforzar los lazos entre ambos o bien a la pareja pueda aceptar con mayor facilidad las responsabilidades correspondientes tras conocer el resultado.

Aclarar dudas a tiempo con una prueba

Una prueba de paternidad puede ser solicitada por la pareja cuando crean necesario aclarar cualquier tipo de duda, de manera personal y sin la necesidad de un juez, sin embargo no siempre se lleva a cabo como una decisión tomada por ambos, sino que la madre puede haber hecho un reclamo previo ante las autoridades competentes, y tras ello un juez podría solicitar la elaboración de la prueba de paternidad. La intervención de un juez es necesaria cuando una madre solicite que un hombre reconozca la paternidad de un niño, para que este pueda aportar los debidos gastos de manutención, el presunto padre podría también solicitarlo para poder asumir su responsabilidad o deslindarse de ella.

Es común que las pruebas de paternidad sean solicitadas en algún momento posterior al nacimiento del niño, pero pueden realizarse durante el embarazo, obteniendo las muestras necesarias mediante la extracción de líquido amniótico o haciendo una biopsia del tejido que forma la placenta, todo esto con la ayuda de un ginecólogo experto, pero existen otros métodos que permiten extraer la debida muestra de manera no invasiva. Mediante una serie de procedimientos, es posible extraer y preservar el ADN del bebé que se encuentra en el torrente sanguíneo de la madre. El poder saber quien es el padre de un bebé puede ahorrar problemas y situaciones incomodas en el futuro que puedan generar reclamos y rupturas familiares originadas por dudas sobre la paternidad biológica.

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